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La ex Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, quien contrató el helicóptero accidentado, mintió al declarar que el helicóptero estaba en regla, que había pasado todos los controles de la DGAC y la renovación de su Certificado de Aeronavegabilidad en Abril del 2006. El helicóptero accidentado había estado volando presuntamente sin dicho certificado, y el operador habría vulnerado de manera reiterada los procedimientos del manual de mantenimiento, según se puede desprender de la denuncia interpuesta por el sindicato SEPLA, ante la Dirección General de Aviación Civil y a la que ha tenido acceso AviacionDigital. El 8 de Julio de 2006, el helicóptero SIKORSKY S-61N de la compañía Helicsa, el EC-FJJ, con 6 personas abordo despegaba desde el aeropuerto de La Palma con destino Las Palmas. Pocos minutos después, una de las palas del rotor principal se desprendió en vuelo lo que provocó que el helicóptero se estrellará bruscamente contra el mar falleciendo sus 6 ocupantes. El cuerpo del copiloto, Antonio Ruiz Lacasa, nunca apareció.
Se da la circunstancia, de que el día anterior al accidente, es decir el 7 de Julio, mientras el helicóptero estaba en La Palma, la Dirección General de Seguridad en Vuelo de Valencia, renovaba el Certificado de Aeronavegabilidad del helicóptero, en el que se habían falseado aparentemente datos trascendentales como el incumplimiento de una Directiva de Aeronavegabilidad relacionada directamente con las causas del accidente.
Casi tres años después, la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) aún no ha emitido el informe técnico final del accidente. ¿Porqué?
La sospechosa desidia de la CIAIAC
 El Anexo 13 de OACI, donde se contemplan las normas y métodos recomendados internacionalmente en la Investigación de accidentes e incidentes, indica que "El Estado debería hacer público el informe final en el plazo más corto posible y, de ser posible, en el plazo de 12 meses de la fecha del suceso". Si esto no fuera posible, por la complejidad de la investigación, "debería hacer público un informe interino en cada aniversario del suceso, indicando los pormenores del progreso de la investigación y cualquier cuestión de seguridad que se haya suscitado".
De momento la Comisión de Investigación de Accidentes, adscrita a la Secretaría General de Transportes del Ministerio de Fomento, solo ha emitido un informe preliminar, cuando a estas alturas deberían de haberse emitido al menos dos informes más a la espera del informe técnico final. Lo curioso es que la propia FAA (Aviación Civil Norteamericana), la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea) y el fabricante del helicóptero Sikorsky Aircraft, a consecuencia de este accidente han publicado ya varios boletines y recomendaciones de seguridad para que los operadores de Sikorsky S-61, sigan rigurosamente los procedimientos recogidos en el Manual de Mantenimiento y en la Directiva de Aeronavegabilidad AD 74 20 07 R5, donde avisan que pueden producirse roturas en las palas del rotor principal y la pérdida del control de la aeronave con la irremediable pérdida de vidas humanas.
Aviación Digital publicará a lo largo de la semana, la cronología de un accidente anunciado, así como nuevos datos que han ido apareciendo a lo largo de estos años.
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