 Europa y Estados Unidos han unido fuerzas en uno de estos proyectos, el avión SAX-40, al tiempo que la empresa Boeing y la NASA desarrollan el X-48B. Respecto al primero, ingenieros estadounidenses del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y británicos de la Universidad de Cambridge han desarrollado un modelo de aeronave silenciosa que promete terminar con la contaminación acústica. Posee una estructura que aúna cuerpo central y alas, no hace ruido en el aterrizaje ni en el despegue y consigue un ahorro de combustible considerable ya que permite aumentar el número de pasajeros. El proyecto aún debe enfrentarse a ciertos obstáculos técnicos, pero se estima que será una realidad en el año 2030. Los investigadores Edgard M. Greitzer, profesor de aeronáutica y cosmonáutica del MIT, y Ann P. Dowling, investigadora de la Universidad de Cambridge, son los padres de la criatura. El proyecto, con una inversión cercana a los cuatro millones de dólares, bautizado como SAX-40 (Silent Aircraft eXperimental) forma parte de la Knowledge Integration Community de socios aeroespaciales, que incluye a la industria, a compañías aéreas y de aeropuertos, así como a académicos y políticos. Cuenta con el patrocinio del Departamento de Comercio e Industria del Reino Unido. Un 35% más eficiente Entre las organizaciones participantes se encuentran Rolls-Royce, British Airways, Boeing y la Real Sociedad Aeronáutica. La llamada Silent Aircraft Initiative, que ha contado con la ayuda de más 40 investigadores y 30 empresas, ha combinado ideas antiguas con otras totalmente revolucionarias para diseñar una aeronave que resultaría 3.000 veces más silenciosa que un jet de pasajeros convencional. Además de esto, el SAX-40, sería un 35 % más eficiente en el consumo de combustible que un avión convencional. Aunque el diseño fue concebido originalmente para que el avión no se oyera, lo cierto es que el equipo de investigadores ha conseguido, además, que sea eficiente en cuanto al ahorro de combustible. Así, la intención es que se alcancen los 149 pasajeros-milla por galón de combustible (en comparación con las medidas tradicionales en los aviones corrientes de esta talla, que son de 120 pasajeros-milla por galón de combustible). Quizás la innovación más importante del avión silencioso sea su diseño con forma de ala delta que integra las alas y el resto del avión en un solo conjunto, lo que permite que el aparato despegue y aterrice más despacio, reduciendo el ruido; y la supresión de los alerones de las alas, parte de los aviones que produce más ruido en el momento de despegar y de aterrizar. Los aviones convencionales actuales, con su fuselaje cilíndrico, utilizan la aerodinámica de las alas para conseguir el empuje ascendente. En este prototipo, todo el avión sirve para lograr sustentación lo que supone, entre otras cosas, que disminuya el impulso necesario para el despegue y se logre el equilibrio de fuerzas sin necesidad de cola con un diseño óptimo en las alas con distribución elíptica que evita la producción de turbulencias opuestas al movimiento de la aeronave. Según Paul Collins, director de la Iniciati
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