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Ahora que los taxistas de Madrid, parece que van a tomar clases de inglés, con subvención municipal, algunos colectivos relacionados con la seguridad aeroportuaria, tambien podrían tomarlas, con el fin de saber traducir el término "SPOTTER",...,que no significa más que "apuntador de las matrículas de los aviones" o simplemente por extensión de la afición "fotógrafo de aviones" en su otra variante. El relato de Carlos Alberto Valencia, un joven colombiano de 15 años, que se encontraba realizando fotografías desde la terraza de acceso de la T4 de Madrid, a los aviones posicionados en la plataforma, nos lleva a pensar, que sin entrar en una discusión estúpida, como sería la de indicar que "en lugares públicos se pueden tomar fotografías libremente"...,que aquí ya nadie sabe realmente cúal es la normativa y para qué está facultado y para qué no, y cuando rechinan los incumplimientos de la Ley, choca de sobremanera ver como se abusa del indefenso, del débil, o del que simplemente está haciendo aquello que le gusta en un lugar público, tomar fotos de noche para pasar el tiempo. El RELATO DE LOS HECHOS
Bueno, esto fue lo que me pasó: Llegué al aeropuerto de Madrid Barajas sobre la 1AM del 18 de septiembre, para esperar un vuelo a Bilbao que tenía a las 6:45 AM; como tenía tiempo de sobra decidí salir de la terminal ( T4 ) y disponerme a hacer unas cuantas fotos. Salí de la terminal y caminé unos pocos metros hasta donde vi que podia conseguir una buena foto al Boeing 737 de Brussels Airliners allí posicionado. Desenfundé mi trípode y mi cámara y me dispuse a preparar la foto. Cuando estaba haciendo la foto, vi que se aproximaban dos coches de la policia, a toda velocidad y con sirenas encendidas, ¡venían a por mí...!, así que apuré a hacer la foto y con suerte lo conseguí. Los dos coches frenaron bruscamente,sus ocupantes se bajaron del coche, y se dirigieron directamente a tapar el objetivo de mi cámara, me obligaron a apagarla y a quitarla del trípode, mientras otro me requisaba la mochila (escarbando "como un perro", miraba detalladamente cada papel que tenia en la mochila) y mientras tanto el otro policía me pedía la documentacion. Le enseñé mi pasaporte colombiano y miraron hoja a hoja..., me preguntaron que si tenía residencia, a lo que respondí afirmativamente, pero añadí que la había perdido hace algunos meses y que estaba en tramite para que me dieran otra. Continuando, siempre con el alto tono..., me obligaron a que les enseñara todas y cada una de mis fotografías.. tenia sobre 300, y querian obligarme a que las borrara todas, apesar de que algunas no eran nisiquiera del aeropuerto de Barajas si no del aeropuerto de Asturias desde el que habia viajado a Madrid dias atras. No accedí a sus peticiones y les dije que muchisima gente en Madrid fotografiaba avi
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