|
¡Nadie está a salvo! o ¡sálvese quien pueda!, viene a significar casi lo mismo. Cuestión semántica. Pero ahora, cuan niño que no ha roto un plato, el sindicato descubre la pólvora, en un comunicado(3 de septiembre) en el que indica que "si alguien se creía que las reducciones de horarios operativos y sus consecuencias no les afectaban, estaban equivocados". Leer para creer, y volver a leer para no creer nada de este culebrón laboral en el que se ha convertido AENA. Eso sí todo lo achaca al RD 1001/2010, que precisamente, ya lo apuntábamos, hace referencia a la actividad/descanso de los controladores aéreos.
|
|