Según publica El País y recoge El Mundo la zona de giro que se hizo al final de la pista no es conforme a la dirección técnica y por cuestiones de seguridad que exige la normativa debe demolerse y hacerse de nuevo.
Según reconoce Fabra tras el consejo de administración al que ha acudido también la consellera de Cultura, Lola Johnson, las obras se realizarán con cargo al aval de cuatro millones de euros que puso la empresa concesionaria de las obras (Concesiones Aeroportuarias) cuando le fue adjudicada la construcción del aeropuerto y con la que ahora la Generalitat mantiene una pugna cercana a los tribunales porque le ha rescindido el contrato.