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Pero está demostrado el bajo nivel de exigencia del consumidor que cae en estas trampas que desconoce la ley totalmente. Evidentemente estamos hablando de Ryanair. Pero vamos más allá. Cómo profesional de la aviación, se me cae el alma a los pies cuando uno conoce las técnicas empleadas por esta empresa a la hora de operar. ¿Algún piloto me puede decir cuantas veces ha solicitado un Ryanair prioridad para aterrizar o ha declarado "minimum fuel" por radio por no tener el suficiente combustible? Siempre que se oye a alguno es el 99,9% de las veces un Ryanair. A propósito de este temporal, sucedió que algunos aviones de Ryanair no pudieron despegar. Todo esto sucedió porque cuando tenían que rodar desde el aparcamiento hasta el deshielo, deshelar el avión y luego despegar, en el transcurso, habían agotado parte del combustible mínimo legal para volar y tenían que volver al aparcamiento a repostar. ¿Es que no llevan el combustible suficiente? Pues, si nos basamos en la ley. Cuando se espera, que previa a la realización de un vuelo, exista una previsión de nieblas en destino, nieves, pistas cerradas, tráfico aéreo, etc., el comandante de la aeronave requerirá más combustible para solventar todas estas demoras. En todas las compañías se incrementa el combustible llamado de contingencia. ¿Pero que pasa en Ryanair? El señor O’leary, dice que ningún avión de su empresa volará con menos combustible del legal. Sin embargo en Ryanair se le limita al comandante este requerimiento que la ley le otorga para que no eche más combustible que para volar a penas 10 minutos más. Ya que si echa más y por algún casual no lo gasta al comandante le penalizan, forzando incluso el despido. Al mismo tiempo, esa ansiedad genera un estrés añadido a la operación. Dos aspectos que, sin duda alguna, minan la seguridad del vuelo. Pero Ryanair no acaba ahí. Por otro lado, Ryanair genera un estrés añadido ya que si por el motivo que fuera, la tripulación tuviera que pernoctar en un lugar fuera de su base tendrán que correr ellos con todos los gastos en contra de los que dice el estatuto de los trabajadores. Claro, la presión está ahí para no quedarse fuera de la base ¿verdad? Otra vez la palabra estrés y otro punto menos en el márgen de la seguridad en vuelo. Tenemos también que hablar de su preparación al vuelo. En dos ocasiones he visto a un piloto de Ryanair explicando que les es prácticamente imposible preparar una jornada de entre seis y ocho saltos, examinar la meteorología, NOTAM y hacer la revisión prevuelo en sólo 45 minutos. Esta denuncia ha sucedido con el rostro del piloto oculto. Otra vez por miedo al despido. Otra vez más puesta en duda la seguridad de vuelo. Juzguen ustedes mismos. ¿Y hablamos de los sindicatos? Hace poco comentaba un auxiliar de vuelo que varios compañeros suyos habían intentado crear un grupo para protestar por sus derechos como trabajadores. Ryanair los despidió. El señor O’leary dice que los trabajadores pueden pertenecer a sindicatos pero que NUNCA negociará con ellos. Qué contradictorio ¿no? El hecho de despedir a una persona por defender sus derechos como trabajadores ¿no es ilegal? En España sí. Son hechos que recuerdan a procedimientos de explotación del siglo XIX ¿Pero como puede ocultar Ryanair este hecho a la ley? Muy fácil. La mayoría del personal de vuelo tiene contratos mercantiles y no laborales. Es decir, que contrata a personal que no tiene derecho a paro, no cotizan a la seguridad social y además les puede rescindir el contrato al día siguiente sin necesidad de explicaciones. Por ello tenemos en España más de 1500 personas, trabajando sin cotizar a la seguridad social, sin pagar IRPF, y con tantos derechos como cualquier hijo de vecino. ¿Y si tienen contrato laboral? El contrato está en Irlanda y por lo tanto paga los impuestos allí. Pero al residir en España más de 180 días al año, como sucede con el personal basado en España, tiene que pagar impuestos en España también. Pero ¿Dónde está Hacienda? Otro punto de vista, es el de la formación. Los trabajadores han de pagarse su formación de manera que vuelve a incumplir el Estatuto de los Trabajadores en España. Además, se realiza de tal manera, que después de pagar por esa formación no está garantizado su puesto de trabajo. Es decir, pagan por un puesto de trabajo del que puede no llegue a tener. ¿Dónde está UGT y C.C.O.O.? ¿Es que nadie ha denunciado este hecho? Ni que decir tiene que estos trabajadores no tienen vacaciones. Se les desprograma el mes entero que la empresa decida y no cobran ese mes. ¿Y la uniformidad? La empresa les obliga a llevar un uniforme que ha de ser abonado por el trabajador. En España, Ryanair vuela a, y desde aeropuertos cuyos ayuntamientos o comunidades autónomas pagan millones de Euros a esta aerolínea para que operen. Si ponemos como ejemplo el ayuntamiento de Zaragoza, pagaba a Ryanair 1,500,000 euros para que Ryanair operase un vuelo a su aeropuerto. De todo esto, se deduce que los políticos de nuestro país están subvencionando empresas como Ryanair que van en contra de lo que ellos mismos defendieron y por lo que lucharon en la transición democrática española, los sindicatos y demás personas que hoy en día están demasiado acomodadas para darse cuenta de la gravedad del asunto. Están cargando a los ciudadanos de este país con impuestos para pagar a Ryanair que no tiene escrúpulos en defender lo contrario de lo que los políticos dicen ante los medios de comunicación. ¿Esto no es engañar a los ciudadanos? Están dando dinero a una compañía que no paga impuesto sobre sociedades, sus trabajadores no pagan impuestos, ni seguridad social y al mismo tiempo genera precariedad laboral entre los trabajadores de tierra (véase el personal de Sevilla de Ryanair), le subvencionan mediante exención de tasas de aterrizaje en aeropuertos que son deficitarios, incrementando más aún este problema y ocultando el problema de la mala gestión de AENA. Están eliminando una competencia sana en el mercado mediante técnicas ilegales de acuerdo con nuestros principios y costumbres. Es decir utilizan dinero público español y no sirve para equilibrar la balanza del déficit. Al contrario. ¿Y que aportan? ¿Turismo? Un informe del Ministerio salió a tal efecto. Las compañías de bajo coste traen a España turismo de baja calidad. Es decir, que un turista que viene en bajo coste no gasta el suficiente dinero como para mantener ciertas infraestructuras públicas mantenidas para ser más eficientes y por lo tanto generan insuficiencias económicas ante las que tenemos que responder con las arcas públicas. En definitiva no crea riqueza ni empleo
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