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El comandante del vuelo FR5317 de Ryanair, con salida prevista a las 20:20, se enroca y se niega a que el ministro suba a la aeronave acompañado de sus escoltas si éstos no dejan en tierra sus armas. “Blanco no se lo tomó mal”, aseguran fuentes conocedoras del episodio. Es más, los escoltas sugirieron al ministro que, si lo prefería, él viajara en el vuelo de Ryanair mientras ellos buscaban otra opción. Una idea que no convenció a Blanco, que prefirió arbitrar un plan B con todos a bordo. Y no fue otro que tomar el vuelo de Iberia rumbo a Vigo (IB584) que salía a las 21.50. Era la última opción que le quedaba en Barajas para llegar a Galicia ese día. El operativo se pone en marcha. Rápida llamada a la furgoneta de autoridades para que transporte a la comitiva de la T-2 a la T-4. “El comandante de Iberia se limitó a seguir la normativa respecto a las armas de fuego en aviones por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Y ésta no impide que se vuele con ellas cumpliendo determinados requisitos. Lo que sucede es que Ryanair te baja del avión a la mínima”, explican estas fuentes. Una actitud que resulta especialmente curiosa si tenemos en cuenta que la compañía de Michael O’Leary sólo puede estar agradecida al Gobierno socialista, que en julio aprobó una medida en que se premia con una exención del 100% de las tasas aeroportuarias que se pagan a AENA a las aerolíneas que crezcan en número de viajeros respecto a 2008, una disposición hecha a medida de las compañías low-cost. Es más, los sindicatos aéreos españoles, entre ellos el Sepla, CCOO y UGT, llevan meses denunciando irregularidades en la compañía irlandesa. Sin ir más lejos, le acusan de competencia desleal con las aerolíneas españolas al no cotizar ni tributar en España sus empleados. Eso sin contar con las ayudas que, según exponen los sindicatos, Ryanair recibe de casi todas las autoridades locales y regionales en cuyos aeropuertos opera. No parece que el enfado de Blanco llegara a tanto como para tomar medidas. Aunque tuviera que conducir de Vigo a Santiago.
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