Hay circustancias en las que por mucho que nos concentremos en la operación, otras adversidades están latentes y no las podemos controlar. Y son estas en las que si la situación ya de por sí es mala...es subceptible de serla todavía peor (la famosa y nada amiga ley de "murphy"). Siempre en la operación invernal hay circustancias meteorológicas en las que por no ser una ciencia tan precisa se nos escapan de las manos y no podemos hacer nada más que poner coto a "MURPHY" y tener todos los medios a nuestro alcance para salir airosos y seguros del momento creado. Esto sólo lo crea una operación concentrada como comentaba en mi anterior post, de primeros del mes de febrero, una operación en profunda sinergia con nuestro tripulante para estar en todo y con todos los sentidos; y por supuesto un profundo conocimento de lo que estamos haciendo. NO se puede ir uno al aire si existe la mera sospecha de que algo no esta bien, una lista pendiente de repasar, un calculo de pista compensada erróneo, un ajuste de flap inadecuado, un briefing de despegue no concluido o quizá ignorado por falta de tiempo... si todas las llevamos consigo, son menos las cartas que faltan por repartir y al de murphy no queda ninguna más por ofrecer; y no le damos opciones para que actúe. Pongamos todos los sentidos en lo que hacemos; que luego irán a por nosotros a echarnos la culpa de todo, ya sea la adminstración aeronautica, que siempre busca su cabeza de turco; ya sea tu propia empresa que se lava las manos en el incidente, buscando abaratar sus costes, y no investigar con las compañías de seguros y dejando a los tripulantes totalmente indefensos; ya sea lo que sea, esto es lo que nos jugamos. No VALE olvidarse de armar un nivel el PF cuando el control nos asigna uno nuevo en descenso, en un área tan congestionada como el TMA de Madrid, mientras el PNF está sintonizando o identificando una ayuda, pues el controlador no sabe lo que estamos haciendo, y llama en el peor de los momentos; y esto nos pueda producir un TCAS RA y ser finalmente nosotros los unicos responsables. Estamos solos ante la adversidad queridos compañeros, asi de crudo resulta oirlo y decirlo; pongamos más de lo nuestro, que eso es lo que nos salvara de que murphy nos pise los talones. Solo un pensamiento esperanzador para animaros a que cumplamos lo que tenemos en nuestra profesión: que es volar con el rigor de aviadores; que sólo nosotros sabemos lo que significa, y quien no lo sepa o no lo sea, le animo a asomarse como piloto de verdad pasando la barrera de la llamada ventana circardiana y se aguante el sueño de las cinco y media de la madrugada en una aproximación marginal con CAT II incluída. Y esto si es lo que VALE. |